RENACIDOS
1 PEDRO 1:23
Este versículo nos habla de un
renacer en Dios, y en mi caso personal, ese renacer vino cuando fui a mi
encuentro. En ese momento, mi vida fue confrontada y entendí que debía morir a
mi carne, para poder experimentar lo mejor de Dios. En cada charla del
encuentro sentía como si me despojara de esa vieja naturaleza corruptible, estaba
muriendo a mi propio yo, entendí que había pecado, y que solo por la sangre de
Jesús, el Espíritu Santo me haría volver a nacer.
Después de experimentar ese nuevo nacimiento,
sentí que la Palabra de Dios, esa semilla que es la simiente incorruptible, era
sembrada en mi corazón. Comencé a tener tiempos de leer y meditar acerca de la
Biblia, esto abrió mis sentidos espirituales, era el mismo Espíritu Santo,
trayendo revelación de su palabra a mi vida, y con él, un fuego especial a mi
interior.
Sin embargo, Hubo varios momentos de
mi vida, que me alcancé a desconectar de la palabra de Dios, por diversas
pruebas, y por no perseverar en ella. Recuerdo
que, estando en un buen trabajo, un día me llamaron y me hicieron un
ofrecimiento en otra empresa, pasé todas las pruebas, y tomé la decisión de
cambiar de trabajo, pero olvidé lo más importante, consultar al Señor. No permití
que Él me hablara a través de su Palabra y me confirmara si era o no su
voluntad, Esta fue una de las peores decisiones que tomé ya que ese trabajo me
sacó del propósito de Dios, mi hijo se enfermó gravemente, pues no tenía tiempo
para cuidarlo, mi hogar se desestabilizó, todo eso, porque no permanecí en la
simiente incorruptible, y estaba tomando decisiones en mi carne.
En mi caminar con Cristo, han venido
pruebas, errores, desafíos, decisiones que tomar, y situaciones como las que
todos tenemos que pasar, y es en medio de esas situaciones, que debemos
perseverar en la simiente correcta, la que es incorruptible, esto es la Palabra
de Dios. Cuando pasas por las muchas aguas, y te aferras a la Palabra, es
como si el mismo Dios soplara aliento sobre tu vida, y te llevara a un lugar
seguro.
Querido amigo, te motivo para que
hagas de la Palabra de Dios tu GPS, ella es inspiración de Dios, y útil para enseñarte,
redargüirte, corregirte e instruirte en todas las áreas de tu vida. Por eso
debes proponer que tu corazón sea una tierra fértil donde la palabra sea
sembrada y dé mucho fruto, pues dependiendo del terreno donde sea sembrada la
semilla, esta germinará o morirá.
¿Qué tipo de terreno será tu
corazón? Tú decides.
Oración:
Amado Dios, te doy gracias por tu bendita Palabra, ayúdame a perseverar en ella, que se convierta en mi fundamento, que sea la que me de dirección, instrucción, corrección y aliento cada día. Amado Espíritu Santo, aviva mi corazón y que sea esa tierra buena, en la que tu Palabra germinará y me hará dar mucho fruto en todas las áreas de mi vida, amén.
Con amor, Nohora Torres.

Padre ayúdame a ser esa buena tierra dónde caiga la semilla de tu palabra y pueda reflejar el fruto de tu ESPÍRITU en mi vida
ResponderBorrarAmén sólo de la mano de Dios tomamos las decisiones correctas
ResponderBorrarSeñor Jesús.
ResponderBorrarQuita todo miedo a perder está estabilidad laboral actual, siento que mi trabajo no es valorado y remunerado, pero tengo demasiadas dudas en mi mente. Soy la fuente del 80% en mi hogar
Amén gracias
ResponderBorrarSólo aquellos que decidan en su corazón ser buena tierra, obtendrán el fruto deseado en abundancia.
ResponderBorrarSeñor yo quiero q me uses todos los días de mi vida. Llevando tu semilla
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