EDIFICA
GENERACIONES
“ Entonces
les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las
palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así
esforzaron sus manos para bien…”. (Nehemías
2:18)
Durante las últimas
semanas, como miembros activos de la iglesia, nos hemos estado preparando, para
asumir el rol de Nehemías y reconstruir las murallas de nuestro país en estos
tiempos difíciles y algunos han asumido este llamado de manera obediente e
incondicional.
Pero hoy les queremos
hablar del rol de Nehemías para edificar generaciones, y esto es la
responsabilidad que tenemos como líderes de hacer la diferencia para que estas
y las nuevas generaciones entreguen sus vidas a Jesús. Recuerdo una experiencia
que tuvimos hace varios años cuando estábamos iniciando nuestro ministerio, una
noche nos llamó la esposa de uno de nuestros discípulos y nos dijo que su
relación estaba mal, solicitándonos que nos encontráramos con ella en un barrio
un poco lejano y para ser sinceros junto con mi esposa nos miramos y lo
pensamos dos veces antes de ir a esta cita, pero tomamos la determinación de
incomodarnos y nos dirigimos hasta el sitio, ahí tuvimos una conversación muy
honesta con esta mujer e iniciamos un proceso de varias semanas para restaurar
su matrimonio; como resultado estas dos personas se reconciliaron, pero lo más
satisfactorio es que sus hijos no fueron afectados por una separación de sus
padres e incluso hace dos años tuvieron otra hija y para la gloria de
Dios, están muy felices.
Como verdaderos lideres
estamos llamados a edificar generaciones para Jesús, y para ello debemos tener
algunas características:
- Ser personas
sensibles, que tengan misericordia por los otros, y sus necesidades,
que de alguna manera tengan empatía por lo que los otros pasan, sus luchas,
pruebas e incluso logros. Esto me recuerda un milagro que me ha estado marcando
últimamente y fue cuando Jesús tuvo compasión por la mujer del flujo de sangre
(Mateo 9:20-22) y la sanó por la fe de ésta, pero me imagino como Jesús sintió
el dolor que tenía la citada mujer durante tantos años y el desprecio del que
era víctima por parte de otros.
Mi pregunta es, ¿será
que siento esa compasión por el dolor de los demás? ¿qué estamos haciendo como cristianos
para que conozcan a ese Jesús que hace milagros y que dio hasta su propia vida
por nosotros?
- Estar disponibles,
más no desocupados, ¿qué tan dispuestos estamos a dar de nuestro tiempo para
escuchar las necesidades de otras personas, orar por ellas, disponer de los
espacios para ir a visitar al necesitado, para hacer células y llevar la
palabra de Dios a distintos puntos de las ciudades donde vivimos? Jesús nos dio
ejemplo cuando recorrió grandes distancias con el propósito de llevar el
mensaje de la salvación, misión que se la trasmitió a sus discípulos, como se ve
en Marcos 6: 7-13, donde los orientó a que tenían que ir a hacer la obra y
milagros en diferentes lugares de Israel
“… Y
saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Y echaban fuera
muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban…”.
- Ser valientes,
dado que tenemos que afrontar muchos obstáculos para cumplir con este llamado,
incluso seremos despreciados, maltratados y atacados por predicar el mensaje de
Jesús, pero les puedo decir que vale la pena ver como las familias son
restauradas, sanadas y liberadas
-Ser persistentes, en muchas ocasiones no veremos los
resultados de manera inmediata en las personas a las que les llevemos el
mensaje, pero hay que persistir, vale la pena ver como las personas son
transformadas por Jesús, y para eso debemos ser espirituales (en ayuno, oración
e intercesión) para ver resultados. Tú eres el resultado de alguien que
oró por ti.
Estamos siendo llamados
a ser los Nehemías de las nuevas generaciones para levantar y restaurar los
muros de las familias que vienen siendo atacadas por el enemigo, a rescatar
aquellos jóvenes que están perdidos en el mundo, a los ancianos abandonados, a
los niños que necesitan de un abrazo y a los quebrantados de corazón.
Oración: Señor Jesús, hoy te clamo para que
cada integrante de esta iglesia se convierta en un verdadero Nehemías que esté
dispuesto a reconstruir los muros de estas generaciones que se han desviado del
amor de Dios, y que ha sido destruidos por lo que ofrece el mundo. Te pido que
nos des compasión por las necesidades de los otros, que no seamos más
indiferentes hacia las luchas de los demás, que tengamos el carácter de Jesús
para ir a hacer la obra, y que sea conocido su mensaje.
Con amor, Víctor y Luz.

Así es Nehemías asumió el retro de servir a su nación un vivo ejemplo de superación
ResponderBorrarMuchas gracias!!! Que buen mensaje!!!
ResponderBorrarQue lindo mensaje de parte de Dios muchas bendiciones.
ResponderBorrar