LA NACIÓN NECESITA TU ORACIÓN
“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí.”
SALMOS 33:12
“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”
2 CRÓNICAS 7:14
Cuando el rey Salomón terminó de edificar el templo del Señor y todo lo que se había propuesto hacer, se le apareció el Señor de noche y le dijo: “Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta”
2 Cro. 7:14a
Aquí Dios usa las palabras humillarse, orar, buscar y abandonar el pecado. Éstas son condiciones que Dios le está mencionando a Salomón, y nos las dice también a nosotros hoy.
Si hoy tu decides humillarte, orar, buscarlo y abandonar tu pecado, Dios te dice:
“yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.”
2 Cro. 7:14b
Si hacemos nuestra parte, Dios promete escuchar, perdonar y restaurar nuestra vida. Cuando cumplimos con estas condiciones que Dios exige por nuestro bien, Él mantiene abiertos sus ojos y atentos sus oídos a nuestras oraciones.
Aplicación personal :
Que hoy podamos orar y acercarnos al Señor con actitud humilde, abandonando todo aquello que a Él le desagrada para que nuestra vida camine como Él quiere.
De esta manera estaremos confiados en que sus ojos estarán abiertos y sus oídos atentos a nuestra oración.
Oración:
Amado Señor, hoy vengo a ti con un corazón humilde reconociendo que he pecado contra ti, me acerco y te busco con un arrepentimiento sincero.
Pongo delante de ti mi país y sus gobernantes, que ellos también puedan buscarte y reconocer que solo tú eres quien perdona y restaura nuestra tierra.
Gracias porque tengo la confianza de que escuchas esta oración.
Ten misericordia de mi país y permítenos ser liberados del poder del enemigo!!.
Con Cariño
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá ( Usaquén)

Solo de rodillas podremos cambiar nuestra nacion
ResponderBorrarSolo El Señor tiene el poder para liberarnos del enemigo
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