Génesis 30:22 "Pero Dios se acordó de Raquel; oyó su oración y le permitió tener hijos". Hace un tiempo, en redes sociales había un trend en el que algunos padres les dejaban a sus hijos un tazón con dulces y les decían que solo podían comerlos cuando ellos regresaran. Los niños debían esperar con el dulce frente a ellos, teniendo acceso restringido hasta el momento autorizado. Eso me hacía recordar los tiempos de espera en Dios: esos momentos en los que todo parece silencioso, pausado y casi sin movimiento ni avance; como si nuestras oraciones no fueran escuchadas. En la Biblia vemos a una mujer llamada Raquel, quien vivía rodeada de bendiciones para su tiempo y tenía un legado de multiplicación. Su abuelo Abraham había recibido la promesa de una gran descendencia para él y toda su familia; además, Raquel era una mujer fiel y enfocada en la tarea de apacentar las ovejas que su padre Labán le había delegado. De hecho, el nombre Raquel significa en hebreo “la oveja de ...