
NO HAY OTRO LUGAR Hoy quiero iniciar contándote que no hay mejor lugar en el que uno se pueda refugiar que en la presencia de Dios. Sé que te estarás preguntado, ¿Cómo puedo hacerlo? y es muy sencillo, lo primero que debes hacer es buscar todos los días un tiempo de intimidad con Dios, puede ser en tu cuarto o un lugar en el que puedas estar a solas y preferiblemente en las horas de la madrugada, es allí donde puedes expresarle a Dios cuánto lo anhelas y lo necesitas, decirle que quieres que se convierta en tu todo. Pero sabemos que una comunicación es de doble vía y nuestro Padre también nos quiere hablar, es por ello que en esta intimidad debemos leer una porción de la Palabra e incluso en ocasiones guardar silencio, así que podremos escucharlo. Todo lo anterior es como cuando tú quieres estar con una persona que te gusta, en todo tiempo deseas estar con ella, salir y compartir tanto como sea posible. Lo mismo nos pasa con Dios, se inicia poco a poco hasta que terminas enam...